Es una de las jugadoras españolas más importantes en la historia de nuestro baloncesto. Su cerebro y sus manos han guiado desde la base a la selección española que reinó en Europa y apuntaló el proyecto creciente del Valencia Basket para arrebatarle la hegemonía al Perfumerías y colocar a las taronja en lo más alto del baloncesto español. A sus 35 años se escapa cuando puede a sus tierras aragonesas pero ha echado raíces en Valencia, la ciudad donde está creciendo el que ya es su mayor logro: ningún trofeo ni ninguna medalla igualarán la importancia de Julen, el niño al que dio a luz hace ocho meses. De todo esto viene a hablar hoy Mano a Mano Cristina Ouviña.