El carnaval es una celebración que va más allá del espectáculo y la contemplación. Como explica Enrique Domínguez Uceta en Gente viajera, “el Carnaval es una fiesta que invita a participar, no sólo a mirar”, una experiencia en la que cada persona puede expresarse a través del disfraz y romper, aunque sea por un momento, con su imagen pública habitual. Según señala, es “la más personal, la más individualista siendo colectiva”, una forma de liberación psicológica y social.