A medida que se acerca el partido del domingo contra Osasuna y se aleja la resaca de la decepción en La Cerámica, aumenta la sensación de importancia en esta serie de jornadas que vienen, especialmente las dos próximas en Mestalla ante Osasuna y Deportivo Alavés. Es evidente que las opciones de conseguir una permanencia tranquila pasan por sumar 6 de 6 en estos dos encuentros. Pero me gustaría ir más allá. Creo que la afición del Valencia merece algo más que simplemente ganar. Son siete meses sin ver un partido realmente completo del Valencia. En casa no ha habido una victoria amplia desde el 29 de agosto con aquel 3-0 al Getafe. Me parece intolerable que se vaya a terminar la temporada y esa plantilla, con doce fichajes, no haya hecho ni un partido que nos haga felices. Intolerable.