Hoy el presidente de la patronal autonómica valenciana se ha mostrado en contra de la propuesta de Vo prioridad nacional con la que coquetea el PP y a favor del proceso de regularización de migrantes, que rechazan la derecha y la ultraderecha. No solo las fuerzas políticas progresistas, sino también los sindicatos, o instituciones tan poco sospechosas de bailarle el agua al Gobierno como la Iglesia Católica, se han mostrado también a favor del proceso de regularización de migrantes que hoy, por cierto, cumple una semana en marcha. Por temor a que le ganen terreno, o por convicción oculta hasta ahora, el PP está eligiendo compañeros de viaje que expulsan de su lado a quienes hasta ahora habían estado más cerca. Una especie de PP y Vox contra el mundo, porque hay cosas que son de puro sentido común, y de pura humanidad.